Descubierta una célula inmune del intestino que previene las alergias alimentarias
Un hallazgo revolucionario podría cambiar el futuro de las alergias alimentarias. Científicos han identificado unas células intestinales que juegan un papel clave en la prevención de las reacciones alérgicas. Su detección abre la puerta a nuevas terapias preventivas para un problema que afecta a más de 520 millones de personas en el mundo.
Por Enrique Coperías
La alergia al cacahuete o maní afecta a entre un 1% y un 6% de la población infantil, y se estima que solo en España alrededor de 200.000 personas sufren de alergia a este fruto seco. Imagen generada con Gemini
La mayoría del tiempo, el sistema inmunológico intestinal logra distinguir entre lo que es amigo y enemigo: tolera una enorme variedad de alimentos y destruye invasores dañinos, como bacterias y hongos.
Sin embargo, en unos dos millones de españoles —y en el 4%-6% de los niños— este sistema de vigilancia falla y reacciona de manera peligrosa frente a alimentos inocuos. Este error desencadena alergias alimentarias, con síntomas que pueden ir desde urticaria leve hasta reacciones potencialmente mortales.
Ahora, un nuevo estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis o WashU (Estados Unidos) ha identificado en el intestino de ratones unas células inmunitarias que desempeñan un papel protagonista en la prevención de estos ataques injustificados. Más de 160 alimentos están descritos, desde la leche y el huevo hasta los cacahuetes, el pescado, los crustáceos y el marisco.
La ausencia de estas células en las tripas de los roedores, que son conocidas como células dendríticas RORγt+, provoca inflamación intestinal y una respuesta alérgica a los alimentos.
“Estamos viendo un aumento global rápido en las alergias alimentarias que impactan significativamente la calidad de vida. La falta de terapias eficaces para prevenir o tratar estas alergias agrava el problema. Ahora que sabemos quiénes son los actores que establecen la tolerancia inmunológica a los alimentos, podemos diseñar nuevas estrategias terapéuticas para intervenir”
Maestros del sistema inmune
Los autores del estudio, publicado en la revista Cell, se centraron en un tipo específico de células inmunes, las citadas células dendríticas RORγt+, una población celular discreta pero crucial dentro del intestino. Estas células desempañan una función clave: inducen la producción de linfocitos T reguladores periféricos (pTregs), que a su vez son responsables de enseñar al sistema inmunológico a no reaccionar contra alimentos o bacterias beneficiosas.
En experimentos con ratones, los científicos eliminaron un fragmento regulador del gen Rorc, esencial para que estas células se desarrollen. Como resultado, los ratones perdieron la capacidad de producir células dendríticas RORγt+, lo que provocó una disminución significativa de linfocitos T reguladores periféricos, una inflamación intestinal de bajo grado y una activación exagerada de células inmunes de tipo Th2, responsables de las respuestas alérgicas.
«Al eliminar estas células del intestino, rompimos la tolerancia a los alérgenos alimentarios —explica el doctor Patrick Rodrigues, uno de los autores principales, en un comunicado de la WashU. Y añade—: Esto nos inspira a hacer lo contrario: encontrar una manera de fortalecer o activar estas células para prevenir las alergias alimentarias».
Investigadores de la Facultad de Medicina de WashU han identificado una pequeña población de células inmunitarias en el intestino de ratones que juegan un papel crucial en la prevención de alergias alimentarias. Este descubrimiento sugiere que estas células podrían ser un objetivo prometedor para el desarrollo de nuevos tratamientos contra las alergias. Crédito: Patrick Rodrigues and Shitong Wu
Una barrera inmunológica más arriba en la cadena
Actualmente, el único tratamiento preventivo aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) estadounidense y otras agencias gubernamentales del mundo, como la española, contra las alergias alimentarias es el Omalizumab, una inyección de anticuerpos nonoclonales que bloquea los anticuerpos IgE que causan las reacciones alérgicas.
Pero esta terapia actúa cuando el sistema inmunológico ya ha sido activado. Los hallazgos del estudio apuntan a actuar antes, esto es, impedir que esa activación del sistema inmune tenga lugar.
«Apuntar a la actividad de las células dendríticas RORγt+ podría funcionar más arriba en la cadena inmunológica, y prevenir el inicio de la respuesta alérgica —señala Shitong Wu, coautor del estudio y estudiante de Medicina en la WashU. Y continúa—: Esto abre la puerta a terapias inmunológicas que puedan establecer una tolerancia duradera”.
Unas células también presentes en el ser humano
Los investigadores también encontraron que los ratones carentes de estas células dendríticas desarrollaban una respuesta inmunitaria exagerada frente a parásitos intestinales, y eran más resistentes a infestaciones como las protagonizadas por Heligmosomoides polygyrus, un nematodo intestinal que suele atacar a los roedores. Además, los animlaes presentaban un intestino con mayor permeabilidad intestinal y alteraciones características de las enfermedades inflamatorias crónicas.
Lo más interesante es que el estudio demostró que estas células también existen en los seres humanos, lo cual amplía el potencial terapéutico para condiciones como la enfermedad celíaca y la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
«La especificidad y rareza de estas células ha dificultado su estudio hasta ahora —destaca Colonna—. Pero gracias a nuevas técnicas de edición genética y seguimiento celular, pudimos comprobar su linaje y su función, así como cómo afectan a todo el sistema inmune intestinal».
Un futuro sin alergias alimentarias: ¿posible?
El equipo espera que, al encontrar una forma de estimular o preservar las células dendríticas RORγt+ en humanos, podrían diseñarse terapias preventivas más eficaces y duraderas contra las alergias alimentarias.
El siguiente paso es investigar cómo modular estas células en personas con riesgo genético o antecedentes familiares de alergia.
«Este descubrimiento no solo revela una pieza clave del rompecabezas inmunológico intestinal, sino que abre una nueva vía para diseñar inmunoterapias que enseñen al cuerpo a tolerar los alimentos que antes consideraba una amenaza», concluye Rodrigues.▪️
Información facilitada por la Universidad de Washington en St. Louis
Fuente: Rodrigues, Patrick Fernandes et al. Rorγt-positive dendritic cells are required for the induction of peripheral regulatory T cells in response to oral antigens. Cell (2025). DOI: 10.1016/j.cell.2025.03.020