Impresionante fósil de plesiosaurio conserva la piel y las escamas
Un fósil excepcional de plesiosaurio del Jurásico revela por primera vez detalles sobre su piel y escamas. Este hallazgo sugiere adaptaciones únicas para la natación, la alimentación y el camuflaje en los océanos prehistóricos.
Por Enrique Coperías
Esqueleto del nuevo plesiosaurio en el Urwelt-Museum Hauff en Holzmaden (Alemania). Cortesía: Klaus Nilkens/Urwelt-Museum Hauff
Un nuevo estudio paleontológico ha revelado detalles sorprendentes sobre la piel y escamas de los plesiosaurios, los famosos reptiles marinos del Jurásico. Durante años, los científicos han estudiado sus esqueletos, pero los tejidos blandos de estos animales son extremadamente raros de encontrar entre los fósiles.
Ahora, gracias al análisis de un ejemplar excepcionalmente bien conservado hallado en Alemania, los investigadores han logrado obtener información inédita sobre la textura y composición de la piel de estos antiguos gigantes marinos.
El fósil analizado pertenece a un plesiosaurio de aproximadamente 183 millones de años de antigüedad, descubiertoen 1940 en la formación Posidonia Shale, un yacimiento famoso por preservar fósiles en excelente estado localizado en la región de Baden-Wurtemberg. Los restos fósiles de este reptil, que se terminó de preparar en 2020, muestran rastros de piel en la zona de la cola y una de las aletas delanteras, lo que permitió a los científicos examinar su estructura microscópica y composición química con tecnologías avanzadas, como la microscopía electrónica de barrido y la espectrometría de masas.
Escamas en las aletas
Uno de los hallazgos más notables es que la piel del cuerpo del plesiosaurio parece haber sido mayormente lisa, sin escamas, similar a la de algunos cetáceos modernos, lo que podría haber reducido la resistencia al agua y mejorado su capacidad de nado. En cambio, la piel de las aletas presentaba pequeñas escamas con forma subtriangular, similares a las de algunos reptiles actuales, como las tortugas marinas. Se cree que estas escamas podrían haber tenido un papel en la hidrodinámica del animal, ya que le ayudaría a maniobrar mejor en el agua o a ganar tracción en el fondo marino mientras se alimentaba.
En palabras de Miguel Marx, del Departamento de Geología, en la Universidad de Lund (Suecia), y autor principal del estudio, que ha sido publicado en la revista Current Biology, en su conjunto, este plesiosaurio era una quimera interesante, algo así como «una tortuga marina verde con escamas y la tortuga laúd [de piel lisa]». Marx no esperaba que el nuevo plesiosaurio no tuviera escamas, como los ictiosaurios de su época.
Otro hallazgo significativo es la presencia de estructuras celulares bien preservadas en la piel de la cola. Marx y su equipo identificaron restos de queratinocitos, células que componen la epidermis, algunos de los cuales aún conservaban sus núcleos celulares. Además, se encontraron melanóforos, células responsables de la pigmentación, lo que sugiere que estos plesiosaurios pudieron haber tenido colores específicos en ciertas partes de su cuerpo, tal vez con un propósito de camuflaje o regulación térmica.
Piel de la cola del plesiosaurio alemán. Cortesía: Marx, Miguel et al. / Current Biology
Cómo se conservaron las partes bandas de este reptil
La investigación del fósil también arrojó luz sobre el proceso de fosilización de los tejidos blandos. Los paleontólogos encontraron residuos de hidrocarburos aromáticos y alifáticos, que indican la descomposición de materiales orgánicos originales con el paso del tiempo. Esto sugiere que ciertos compuestos químicos del cuerpo del plesiosaurio pudieron haberse transformado en sustancias más resistentes, lo que facilitó su preservación durante millones de años.
En términos de funcionalidad, los investigadores plantean varias hipótesis. La ausencia de escamas en el cuerpo principal podría haber favorecido una natación más eficiente, al reducir la fricción con el agua. En contraste, las escamas de las aletas podrían haber proporcionado mayor rigidez y estabilidad a la estructura de propulsión del animal.
También se ha sugerido que los plesiosaurios, al igual que algunas tortugas marinas modernas, podrían haber utilizado sus extremidades para desplazarse ocasionalmente por el fondo marino, en busca de alimento. De hecho, otros fósiles de plesiosaurios han sido encontrados con contenidos estomacales que incluyen pequeñas piedras y restos de moluscos, lo que apoya la idea de que algunas especies se alimentaban en el lecho oceánico.
La combinación de piel lisa y escamosa en distintas partes del cuerpo del nuevo plesiosaurio sugiere una adaptación evolutiva sofisticada para la vida en el agua, dicen los paleontólogos. Imagen no basada en la evidencia fósil generada con Grok
Combinación de piel lisa y áreas escamosas
Este estudio representa un avance significativo en la paleontología de los reptiles marinos, y demuestra cómo el uso de nuevas tecnologías permite obtener detalles sobre la biología y la ecología de especies extintas hace millones de años. Aunque los plesiosaurios han sido retratados durante mucho tiempo con una apariencia genérica basada en sus esqueletos, estos nuevos hallazgos nos acercan a una visión más realista de cómo pudieron haber sido en vida.
La combinación de piel lisa y escamosa en distintas partes del cuerpo sugiere una adaptación evolutiva sofisticada para la vida en el agua. Este descubrimiento también desafía la idea de que todos los reptiles marinos del Mesozoico tenían una piel similar, ya que otros grupos, como los ictiosaurios, han mostrado estructuras dérmicas diferentes.
En conjunto, estos hallazgos refuerzan la idea de que los plesiosaurios fueron un grupo de reptiles extremadamente exitosos, con adaptaciones únicas que les permitieron prosperar en los océanos durante más de 140 millones de años.
En conclusión, este estudio aporta un nuevo nivel de detalle a nuestra comprensión de los plesiosaurios y su adaptación al medio acuático. La evidencia de piel preservada con células bien definidas y la presencia de escamas en zonas estratégicas del cuerpo sugieren que estos animales eran aún más especializados de lo que se pensaba.
La paleontología sigue demostrando que cada nuevo fósil tiene el potencial de cambiar nuestra visión del pasado, y este descubrimiento es un claro ejemplo de cómo la tecnología moderna está revolucionando la forma en que entendemos la historia de la vida en la Tierra. ▪️
Fuente: Marx, Miguel et al. Skin, scales, and cells in a Jurassic plesiosaur. Current Biology (2025). DOI: 10.1016/j.cub.2025.01.001