¿Por qué las bolsitas de té son peligrosas para el medioambiente (y la salud)?
Un estudio advierte de que las bolsitas de té usadas liberan enormes cantidades de microplásticos y nanoplásticos, lo que las convierte en un peligro potencial para el medioambiente y nuestra salud.
Por Enrique Coperías
La contaminación por residuos plásticos constituye un desafío ambiental crítico, con serias implicaciones para la salud y el bienestar de las futuras generaciones. Los envases de alimentos destacan como una de las principales fuentes de microplásticos y nanoplásticos (MNPL), cuya inhalación e ingestión representan las vías predominantes de exposición para los seres humanos.
Un estudio realizado por el Grupo de Mutagénesis del Departamento de Genética y Microbiología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha logrado obtener y caracterizar con éxito microplásticos y nanoplásticos derivados de diversos tipos de bolsitas de té disponibles comercialmente. Los investigadores observaron que estas bolsitas, al ser utilizadas para preparar una infusión, liberan cantidades masivas de partículas nanométricas y estructuras nanofilamentosas, lo que las convierte en una fuente significativa de exposición a MNPL.
Bolistas de nailon-6, el polipropileno y la celulosa
Las bolsitas de té empleadas en el estudio estaban fabricadas con polímeros, como el nailon-6, el polipropileno y la celulosa. Los resultados muestran que, durante la preparación de una infusión, el polipropileno libera aproximadamente 1.200 millones de partículas por mililitro, con un tamaño medio de 136,7 nanómetros; la celulosa, alrededor de 135 millones de partículas por mililitro, con un tamaño medio de 244 nanómetros; y el nailon-6, 8,18 millones de partículas por mililitro, con un tamaño medio de 138,4 nanómetros.
Para identificar y analizar los diferentes tipos de partículas presentes en las infusiones, se emplearon técnicas analíticas avanzadas, como la microscopía electrónica de barrido (SEM), la microscopía electrónica de transmisión (TEM), la espectroscopía de infrarrojos por transformada de Fourier (ATR-FTIR), la dispersión de luz dinámica (DLS), la velocimetría láser por efecto Doppler (LDV) y el análisis de seguimiento de nanopartículas (NTA).
«Hemos logrado caracterizar estos contaminantes de forma innovadora utilizando un conjunto de técnicas de vanguardia, lo que representa una herramienta crucial para avanzar en la investigación sobre sus posibles impactos en la salud humana», destaca Alba García, investigadora de la UAB, en una nota de prensa de esta universidad catalana.
Imagen de microscopía electrónica de transmisión (TEM) de nanoplásticos esféricos, a la derecha, liberados de bolsitas de té comerciales. Cortesía: UAB
Algunas partículas de MNPL se cuelan en el núcleo celular
Las partículas se marcaron con tintes y se expusieron por primera vez a distintos tipos de células intestinales humanas para evaluar su interacción y posible internalización. Los innovadores experimentos de interacción biológica revelaron que las células intestinales productoras de mucosa mostraron la mayor absorción de microplásticos y nanoplásticos.
Y no solo esto. Algunas partículas de MNPL llegaron incluso al núcleo celular, donde se encuentra el material genético. Este hallazgo sugiere un papel clave del moco intestinal en la absorción de estas partículas contaminantes, y pone de relieve la la necesidad urgente de investigar los efectos que la exposición crónica a estas nano y micropartículas podría tener en la salud humana.
«Es crucial desarrollar métodos de prueba estandarizados que permitan evaluar la contaminación por MNPL liberados de materiales plásticos en contacto con alimentos y formular políticas regulatorias para mitigar y minimizar de manera efectiva esta contaminación», señalan los investigadores de la UAB.
Además, estos advierten de que, a medida que el uso de plásticos en los envases alimentarios continúa en aumento, se antoja imprescindible abordar la problemática de la contaminación por MNPL para garantizar la seguridad alimentaria y proteger la salud pública.▪️
Información facilitada por la UAB
Fuente: Banaei G., Abass D., Tavakolpournegari A., Martín-Pérez J., Gutiérrez J., Peng G., Reemtsma T., Marcos R., Hernández A., García-Rodríguez A. Teabag-derived micro/nanoplastics (true-to-life MNPLs) as a surrogate for real-life exposure scenarios. Chemosphere (2024). DOI: 10.1016/j.chemosphere.2024.143736