Los neandertales padecieron un colapso poblacional hace 110.000 años
Un nuevo estudio internacional revela cómo una drástica pérdida de diversidad genética marcó el destino de los neandertales, y arroja nuevas pistas sobre los eventos evolutivos que los llevaron a su extinción.
Por Enrique Coperías
Primer plano del rostro de un neandertal. Imagen: rottonara
Un estudio internacional liderado por paleoantropólogos ha revelado que los neandertales sufrieron una pérdida drástica de variación genética a lo largo de su evolución, un factor que pudo haber anticipado su extinción final.
El trabajo, coescrito entre otros por el catedrático de Antropología Rolf Quam, de la Cátedra de Otoacústica Evolutiva y Paleoantropología, en la Universidad de Alcalá; el profesor Juan Luís Arsuaga, del Centro Mixto (UCM-ISCIII) de Evolución y Comportamiento Humanos, en Madrid; Alessandro Urciuoli, del Senckenberg Research Institute and Natural History Museum Frankfurt (Alemania); y Mercedes Conde-Valverde, de la Cátedra de Otoacústica Evolutiva y Paleoantropología, en la Universidad de Alcalá, analizó la diversidad morfológica de los canales semicirculares. Estas son las estructuras del oído interno, consistentes en tres tubos muy pequeños que contienen líquido, responsables del equilibrio.
La investigación se basó en fósiles de los yacimientos de Atapuerca (España), Krapina (Croacia) y otros enclaves de Europa y Asia Occidental.
Un enfoque innovador para revelar la historia evolutiva
Los autores del trabajo utilizaron una técnica pionera llamada diffeomorfometría (DMorph), que permite analizar formas anatómicas sin necesidad de puntos de referencia. Esta metodología ha demostrado ser altamente eficaz para captar diferencias morfológicas sutiles en los conductos semicirculares del oído interno.
Al estar estas estructuras bajo un control genético muy estricto y completamente formadas al nacer, cualquier variación detectada refleja directamente diferencias genéticas subyacentes.
«Se sabe que el desarrollo de las estructuras del oído interno está sometido a un control genético muy estricto, ya que están completamente formadas en el momento del nacimiento —dice Rolf Quam en un comunicado de la Universidad de Binghamton. Y añade—: Esto convierte a la variación en los canales semicirculares en un sustituto ideal para estudiar las relaciones evolutivas entre especies, ya que cualquier diferencia refleja diferencias genéticas subyacentes"».
Identificación de un cuello de botella tardío
Si bien se pensaba que el linaje neandertal estuvo marcado desde sus orígenes por una pérdida significativa de diversidad genética, los nuevos resultados revelan una narrativa distinta. Los fósiles de Atapuerca, conocidos como preneandertales, datan de hace 400.000 años y representan a los primeros ancestros claros de los neandertales (Homo neanderthalensis).
Esta especie humana emergió hace aproximadamente 250.000 años. Por su parte, la colección de Krapina, que data de hace 130.000 años, constituye la muestra más completa de neandertales primitivos.
Los estudios de ADN antiguo confirmaron una drástica reducción de diversidad genética entre los primeros neandertales y los neandertales clásicos, un fenómeno conocido como cuello de botella genético. Este evento se estima que ocurrió hace 110.000 años.
El oído interno con los conductos semicirculares. Cortesía: BruceBlaus
Cambios climáticos extremos durante el último ciclo glacial
Sin embargo, el nuevo estudio va más allá: los resultados muestran que la diversidad morfológica en los neandertales clásicos es significativamente menor en comparación con los preneandertales y los primeros neandertales. Esto sugiere que el cuello de botella poblacional ocurrió después de la muestra de Krapina, lo que coincide con cambios climáticos drásticos durante el último ciclo glacial.
«Nos sorprendió descubrir que los preneandertales de la Sima de los Huesos [en Atapuerca (Burgos)] presentaban un nivel de diversidad morfológica similar al de los primeros neandertales de Krapina —comenta Alessandro Urciuoli, autor principal del estudio. Y añade—: Este hallazgo desafía la suposición común de un evento de cuello de botella en el origen del linaje neandertal».
Además, se identificó una diversidad morfológica sorprendentemente alta en los fósiles de Krapina, lo que podría explicarse por eventos de hibridación con los Homo sapiens tempranos, favorecidos por condiciones climáticas más templadas. Este hallazgo plantea dudas sobre teorías anteriores y abre la puerta a nuevas interpretaciones sobre la evolución neandertal.
Interacción con los «Homo sapiens» y una historia genética compleja
El estudio también destaca una historia genética más compleja de lo que se pensaba. Se identificaron eventos de flujo genético, que incluye hasta un 5% de intercambio genético con el Homo sapiens, lo que sugiere interacciones frecuentes entre ambas especies. Esta interacción genética podría haber influido en la variabilidad fenotípica observada en ciertas poblaciones neandertales.
«Resulta muy emocionante participar en un proyecto que aplica las últimas metodologías de vanguardia en el estudio de la evolución humana —dice Keeling—. Estas investigaciones amplían los límites de nuestro conocimiento"».
Localización geográfica de las muestras estudiadas, incluido el cráneo Amud 1 de la cueva israelí de Amud (ampliada) y la reconstrucción virtual de los canales semicirculares. Cortesía: Alessandro Urcioli
La reducción en la diversidad genética observada entre la muestra de Krapina y los neandertales clásicos constituye una prueba contundente del evento de cuello de botella. Este hallazgo no solo replantea teorías sobre la evolución neandertal, sino que también proporciona nuevas pistas sobre cómo la falta de variabilidad genética pudo haber dejado a los neandertales más vulnerables a cambios ambientales y enfermedades, contribuyendo así a su extinción.
Este descubrimiento clave abre la puerta a nuevas líneas de investigación sobre el impacto de la variación genética en la evolución humana y en la extinción de una de las especies más cercanas al Homo sapiens. Los hallazgos sugieren que la evolución de los neandertales no fue un proceso lineal, sino una compleja historia de fluctuaciones poblacionales, interacciones genéticas y adaptaciones ambientales. ▪️
Información facilitada por la Universidad de Binghamton
Fuente: Urciuoli, A., Martínez, I., Quam, R. et al. Semicircular canals shed light on bottleneck events in the evolution of the Neanderthal clade. Nature Communications (2025). DOI: https://doi.org/10.1038/s41467-025-56155-8