Descubren una galaxia enana en el halo gigante de Andrómeda

Astrónomos descubren Pegasus VII, la galaxia enana más débil y distante conocida del halo de Andrómeda que ofrece pistas interesantes sobre la evolución cósmica.

Por Enrique Coperías

Recreación artística de la nueva galaxia enana Pegasus VII en el halo de Andrómeda.

Recreación artística de la nueva galaxia enana Pegasus VII en el halo de Andrómeda.

Un equipo internacional de astrónomos acaba de anunciar el descubrimiento de Pegasus VII, una nueva galaxia enana que podría ofrecer valiosas pistas sobre la evolución del universo. Situada a aproximadamente 2,4 millones de años luz de la Tierra, esta fascinante galaxia fue detectada gracias a los datos del Ultraviolet Near-Infrared Optical Northern Survey (UNIONS) y confirmado mediante observaciones astronómicas de seguimiento con los telescopios Gemini-North y Canadá-Francia-Hawái.

Los detalles completos del hallazgo han sido presentados en un artículo de investigación publicado en el servidor de preimpresión arXiv.

Una galaxia enana es un tipo de galaxia que se caracteriza por su baja luminosidad, masa reducida y un número relativamente pequeño de estrellas, que suele oscilar entre unos pocos millones y unos pocos miles de millones. Estas galaxias son mucho más pequeñas que galaxias como la Vía Láctea y, a menudo, orbitan alrededor de galaxias más grandes, por lo que están influenciadas por su gravedad.

Una galaxia enana satélite muy débil

A pesar de su tamaño, las galaxias enanas son fundamentales para entender la formación y evolución del universo, ya que se consideran los bloques de construcción de las galaxias más grandes.

Debido a su proximidad relativa, el halo de Andrómeda es un lugar ideal para buscar este tipo de galaxias. UNIONS se presenta como el estudio astronómico más profundo disponible hasta ahora para explorar las regiones más alejadas del halo de esta galaxia, lo que ha permitido a un equipo internacional liderado por Simon E. T. Smith, de la Universidad de Victoria, en Canadá, descubrir a Pegasus VII (Peg VII).

Pegasus VII posee una magnitud absoluta en banda V de -5,7±0,2 mag, una superficie central de 27,3 mag/arcsec² y un radio luminoso medio de aproximadamente 577 años luz (equivalente a 177 pc). Estas características la sitúan como la galaxia enana satélite más débil conocida del sistema de Andrómeda, y es unas cinco veces más extensa que los cúmulos globulares más grandes de M31.

Una serie de gráficos muestran la detección de la galaxia enana Peg VII en los catálogos fotométricos de UNIONS.

Una serie de gráficos muestran la detección de la galaxia enana Peg VII en los catálogos fotométricos de UNIONS. Crédito: arXiv (2025). DOI: 10.48550/arxiv.2502.09792

Pegasus VII nació hace 10.000 millones de años

Su masa estelar total es de 26.000 masas solares y su metalicidad se estima en -2,0 dex. La edad de la galaxia se ha calculado en alrededor de 10.000 millones de años, lo que sugiere que posee una población estelar antigua.

Pegasus VII se encuentra a una distancia de aproximadamente 2,4 millones de años luz de la Tierra y a 1,08 millones de años luz de la galaxia de Andrómeda. Su proximidad astronómica a la galaxia de Andrómeda, que es de aproximadamente 1,08 millones de años luz ,indica que Peg VII está a punto de cruzar el radio virial de M31 y probablemente ha permanecido aislada hasta ahora.

Recordemos que el radio virial es la distancia desde el centro de una galaxia hasta el límite donde su gravedad domina sobre la expansión del universo, manteniendo unidas a sus estrellas, gas y materia oscura. Define el tamaño aproximado del halo galáctico y marca la región donde una galaxia puede influir en satélites cercanos, como galaxias enanas.

Un auténtico laboratorio astronómico

La elongación proyectada de Peg VI, con una elipticidad de 0,5 alineada a 18 grados de la dirección proyectada hacia Andrómeda, sugiere una interacción de marea pasada con el potencial gravitatorio de esta galaxia.

En palabras de Smith, cada galaxia enana recién descubierta se convierte en un laboratorio astronómico para investigar la interacción entre el enriquecimiento químico, el retroceso estelar, la reionización y el impacto de las interacciones de marea en la estructura galáctica.

El sistema M31 se presenta como un objetivo ideal para estos estudios astronómicos debido a su proximidad relativa y la perspectiva externa que ofrece, lo que permite un mapeo completo de su halo. La identificación de Peg VII en la región exterior del halo de Andrómeda amplía el conocimiento científico sobre la distribución y cantidad total de galaxias satélite en dicho sistema galáctico.

El Grupo Local, preñado de galaxias enanas

Modelos cosmológicos, como las simulaciones hidrodinámicas de APOSTLE, predicen la existencia de numerosas galaxias enanas en el Grupo Local —conjunto de galaxias en el que se encuentra la Vía Láctea—, algunas de las cuales se encontrarían más allá del radio virial de M31.

El descubrimiento de Peg VII respalda estas predicciones científicas, y subraya la necesidad de realizar exploraciones astronómicas más profundas y extensas para completar el inventario de galaxias satélite en el entorno de Andrómeda.

Esta imagen muestra la ubicación de los 43 cuásares que los científicos utilizaron en 2020 para sondear el halo gaseoso de Andrómeda

Esta imagen muestra la ubicación de los 43 cuásares que los científicos utilizaron en 2020 para sondear el halo gaseoso de Andrómeda, nuestra gran vecina galáctica más cercana. Crédito: NASA, ESA y E. Wheatley (STScI)

A modo de conclusión, podemos afirmar que Pegasus VII representa un hallazgo relevante para la astronomía extragaláctica. Su descubrimiento astronómico refuerza la hipótesis empírica y teórica de que aún queda un número considerable de galaxias satélite por descubrir en la dirección de M31.

Estudios futuros que incluyan espectroscopía estelar y astrometría de alta precisión serán fundamentales para esclarecer su historia evolutiva y dinámica orbital, lo que contribuirá al entendimiento general de la formación y evolución de galaxias enanas en entornos dominados por materia oscura, sostiene Smith y sus colegas. ▪️

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