Avance contra la calvicie: descubren una proteína que reactiva la regeneración capilar
Un «guardián» contra la caída del cabello: la proteína MCL-1 revela su sorprendente poder para reactivar el crecimiento capilar en adultos, y ofrece una nueva esperanza contra la calvicie.
Por Enrique Coperías
Una investigación internacional ha descubierto que una proteína conocida como MCL-1 podría convertirse en una nueva diana terapéutica para frenar o incluso revertir la pérdida de cabello en adultos. Foto: Towfiqu barbhuiya
El cabello humano, al igual que en otros mamíferos, no crece de manera continua. Pasa por un ciclo con fases de crecimiento, regresión y reposo. Este proceso está dirigido por un pequeño grupo de células especiales: las llamadas células madre del folículo piloso. Estas son las responsables de activar el crecimiento capilar cuando comienza una nueva fase del ciclo.
Sin embargo, con el paso del tiempo o debido a ciertas alteraciones genéticas, estas células pueden agotarse o dejar de funcionar correctamente, lo que desemboca en la temida caída del cabello. Se estima que millones de personas en todo el mundo experimentan algún grado de pérdida de cabello. Sin ir más lejos, la alopecia androgenética, la forma más común de calvicie, afecta aproximadamente al 85% de los hombres y al 33% de las mujeres en algún momento de sus vidas.
Se sabe que la genética, el estrés y factores hormonales contribuyen a este problema capilar, que puede tener un fuerte impacto psicológico. En efecto, la calvicie afecta a la autoestima y la confianza de las personas, y puede generar sentimientos de ansiedad, depresión y aislamiento social.
Avances contra la alopecia
La eficacia de los tratamientos para la alopecia varía considerablemente dependiendo del tipo de caída de cabello, la gravedad de la pérdida de pelo y la respuesta individual de cada paciente. Además, muchos tratamientos requieren un uso prolongado para obtener resultados y algunas terapias pueden tener efectos secundarios o dejar de funcionar con el paso del tiempo.
Gracias a los últimos descubrimientos en biología molecular, genética y medicina regenerativa, la ciencia está empezando a entender mejor las causas profundas de la pérdida capilar... y, por fin, a vislumbrar tratamientos más eficaces y duraderos.
En este sentido, un equipo de investigadores de Australia, Singapur y China han descubierto que las células madre del folículo piloso activadas, cruciales para el crecimiento y la reparación del cabello, necesitan una potente proteína protectora llamada MCL-1 para funcionar correctamente.
La vigilante de las células madre del cabello
Sin la proteína MCL-1, estas células sufren estrés y acaban muriendo, lo que provoca la caída del cabello, según se recoge en un estudio de Nature Communications. Los investigadores han podido comprobar que la MCL-1, una proteína de la familia BCL-2, es imprescindible para que las células madre del cabello sobrevivan y puedan activar el crecimiento de nuevo pelo.
Pero lo más llamativo es que no solo evita que estas células mueran, sino que las protege del llamado estrés de proliferación al que enfrentan al comenzar el proceso regenerativo.
Recordemos que el estrés de proliferación es un fenómeno celular que ocurre cuando las células se dividen rápidamente para, en este caso, generar nuevas estructuras del cabello. Este proceso las expone a desafíos como daños en el ADN, estrés oxidativo y agotamiento de recursos que puede conducirlas a una muerte segura, si no cuentan con mecanismos de protección adecuados, como sucede con la proteína MCL-1.
¿Qué es MCL-1 y por qué es tan importante?
La MCL-1 es una proteína antiapoptótica, es decir, impide que las células entren en apoptosis o muerte celular programada. Este mecanismo, aunque esencial para eliminar células dañadas, puede volverse perjudicial si actúa en las células equivocadas. Y eso es precisamente lo que sucede en las células madre del folículo piloso cuando falta la MCL-1.
Durante el ciclo del cabello, que se divide en tres fases diferentes —anágena (crecimiento), catágena (transición) y telógena (reposo)—, los folículos pilosos pasan de una etapa de descanso a una de crecimiento. Para ello, las células madre deben activarse, dividirse y generar nuevas estructuras del pelo.
Pero este proceso implica una enorme exigencia celular que, como hemos mencionado, puede desatar daños en el ADN. Cuando eso ocurre, el organismo responde con el mecanismo de apoptosis, y destruye las células justo cuando más se las necesita. Aquí es donde la proteína MCL-1 entra en acción: protege a las células madre del cabello en ese momento crítico.
La alopecia, un trastorno autoinmune, provoca la caída del cabello sin cicatrices en el cuero cabelludo y el resto del cuerpo, y se estima que afecta a casi el 2% de la población mundial en algún momento de su vida. Foto: Ahmed Carter
Un experimento en ratones revela su función
Para estudiar el papel de la MCL-1, los científicos eliminaron este gen en ratones, específicamente en las células de la piel que forman los folículos pilosos. Al principio, los roedores parecían normales, con un pelaje sano. Pero al llegar a la adultez, comenzaron a perder el pelo de forma progresiva hasta quedarse completamente calvos. ¿La razón?
Muy sencillo: la desaparición de sus células madre capilares, incapaces de sobrevivir sin la ayuda de la MCL-1.
Luego, los investigadores eliminaron esta proteína de manera puntual en ratones adultos, y les aplicaron una depilación para forzar la regeneración del pelo. El resultado fue contundente: mientras los ratones normales regeneraban su pelaje en pocas semanas, los que carecían de la MCL-1 no mostraban ningún signo de crecimiento capilar. Sus folículos no reaccionaban, y las células madre morían antes de poder iniciar el proceso.
El vínculo con el gen p53
Un hallazgo aún más revelador fue la interacción entre MCL-1 y la proteína p53, conocida como el guardián del genoma. El gen p53 se activa cuando una célula sufre daño genético, y, si este es grave, ordena su destrucción.
El estudio demostró que si se eliminaba tanto la proteína MCL-1 como la proteína p53, las células madre podían sobrevivir y el cabello volvía a crecer.
Es decir, la MCL-1 protege a las células madre del cabello del ataque de la p53, que de otro modo las eliminaría debido a los daños causados por el estrés de activación.
¿Podría esto revertir la caída del cabello?
Los autores también descubrieron que eliminar otra proteína proapoptótica, llamada BAK, permitía preservar las células madre del cabello incluso en ausencia de MCL-1. Sorprendentemente, basta con borrar solo una de las dos copias del gen BAK para recuperar el crecimiento capilar en los ratones.
Esto sugiere que la BAK es un ejecutor clave de la caída del cabello cuando falta la proteína MCL-1, y que su bloqueo podría ser una vía terapéutica contra la calvicie.
Este hallazgo abre la puerta a futuras terapias para tratar la alopecia o el envejecimiento capilar, enfocadas a mantener activas y protegidas las células madre del folículo piloso, bien sea estimulando la MCL-1 o inhibiendo sus contrapartes destructivas, como las proteínas BAK y p53.
La supresión de MCL-1 elimina las células madre activas del folículo capilar e interrumpe la regeneración del cabello, según un estudio cin ratones de laboratorio. Crédito: Nature Communications (2025)
Una vía de señal clave: el sistema ERBB
Otro elemento importante descubierto en esta investigación es que la vía de señalización ERBB —una red de proteínas que transmiten señales desde el exterior de la célula hasta su interior, y regular así procesos clave como el crecimiento, la proliferación y la supervivencia celular— resulta esencial para mantener altos los niveles de MCL-1.
Esto es así especialmente a través del receptor del factor de crecimiento epidérmico o EGFR, una proteína clave en la superficie de las células que actúa como una especie de interruptor maestro para regular muchas funciones celulares esenciales. Entre ellas, el cecimiento, la supervivencia, la proliferación y la reparación de tejidos.
Cuando los investigadores bloquearon esta vía con fármacos ya conocidos en oncología, com el afatinib y el erlotinib, se detuvo la regeneración capilar en los ratones. Esto se debía a que las células madre no producían suficiente MCL-1, y, por tanto, no sobrevivían a la activación.
Una proteína con mucho futuro
Esto tiene implicaciones clínicas inmediatas, ya que algunos pacientes tratados con inhibidores de EGFR experimentan pérdida de cabello como efecto secundario. Ahora sabemos que esto podría deberse a una disminución de la proteína MCL-1, lo cual debilita a las células madre del cabello frente al estrés.
Aunque se trata de un estudio en ratones, los mecanismos descritos son muy similares en humanos. Esto convierte a la proteína MCL-1 en una nueva diana terapéutica para frenar o incluso revertir la pérdida de cabello en adultos. Si se confirma en humanos, podríamos desarrollar tratamientos que refuercen esta proteína protectora o bloqueen sus enemigos naturales, lo que prolongaría la vida de nuestras células madre capilares y reactivaría el crecimiento del pelo.
Este avance marca un hito en la investigación sobre la regeneración capilar. Con cada nuevo descubrimiento, se acerca más la posibilidad de combatir la alopecia desde su origen biológico: las células madre del folículo piloso. Y ahora sabemos que su mejor aliada puede ser una discreta pero poderosa proteína llamada MCL-1. ▪️
Fuente: Chin, H.S., Cheng, J., Hsu, S.H. et al. MCL‑1 safeguards activated hair follicle stem cells to enable adult hair regeneration. Nature Communications (2025). DOI: https://doi.org/10.1038/s41467-025-58150-5