La misión Parker de la NASA «toca» el Sol
El equipo de operaciones de la NASA ha confirmado que la sonda Parker Solar Probe sobrevivió exitosamente a su acercamiento más cercano al Sol, un hecho histórico que ocurrió el pasado 24 de diciembre.
Por Enrique Coperías
Recreación artística de la sonda solar Parker durante su aproximación al Sol. Crédito: NASA/APL
El equipo de operaciones de la NASA ha confirmado que la sonda Parker Solar Probe sobrevivió exitosamente a su acercamiento más cercano al Sol, un hecho histórico que ocurrió el pasado 24 de diciembre.
Superando su récord anterior, la sonda alcanzó una distancia de apenas 6.1 millones de kilómetros de la superficie solar, desplazándose a una velocidad sin precedentes de 690.000 kilómetros por hora, el equivalente a volar de Londres a Nueva York en menos de 30 segundos. Una señal de baliza recibida el 26 de diciembre confirmó que la nave espacial se encuentra en perfecto estado y operando con normalidad tras su histórico encuentro.
La Parker Solar Probe es una sonda espacial de la NASA diseñada específicamente para explorar el Sol. Lanzada el 12 de agosto de 2018, esta misión tiene como objetivo principal acercarse más que cualquier otra nave espacial en la historia a nuestra estrella, para estudiar de cerca sus misteriosos procesos y dinámicas.
Un escudo térmico de espuma de carbono
Con un diseño innovador, la sonda está equipada con un escudo térmico de espuma de carbono que puede soportar temperaturas extremas de hasta 1.400 °C, lo que le permite proteger sus instrumentos internos y la recolección de datos científicos en la atmósfera superior del Sol, conocida como la corona, donde las temperaturas pueden superar el millón de grados.
La Parker Solar Probe utiliza la gravedad de Venus para ajustar su órbita progresivamente y acercarse más al Sol en cada paso. A lo largo de su misión, se espera que realice un total de veinticuatro aproximaciones. Su trayectoria está diseñada para permitirle alcanzar una distancia mínima de solo 6,1 millones de kilómetros de la superficie solar, algo nunca antes ni imaginado ni logrado.
En estos vuelos, la sonda alcanza velocidades de hasta 692,000 kilómetros por hora, lo que la convierte en el objeto más rápido creado por el ser humano.
Una misión plagada de éxitos
Los objetivos de la misión incluyen estudiar cómo se calienta la corona solar, comprender el origen del viento solar, que es un flujo constante de partículas cargadas que emanan del Sol, y desentrañar cómo las partículas energéticas solares alcanzan velocidades cercanas a la mitad de la velocidad de la luz. Estos estudios son fundamentales no solo para entender mejor el Sol, sino también para predecir el clima espacial y proteger la tecnología en la Tierra y en el espacio.
Desde su lanzamiento, la Parker Solar Probe ha realizado descubrimientos revolucionarios. Entre ellos, ha encontrado que el límite exterior de la corona solar es irregular, con picos y valles inesperados, y ha identificado el origen de estructuras en zigzag en el viento solar, conocidas como switchbacks, que se originan en la fotosfera solar.
«Ahora tenemos una visión mucho más clara de cómo el viento solar se acelera lejos del Sol», señala Adam Szabo, científico de la misión en el Centro de Vuelo Espacial Goddard.
Además, la nave ha contribuido con importantes descubrimientos
También ha documentado fenómenos sorprendentes en el Sistema Solar interior, como el impacto de las eyecciones de masa coronal en el polvo interplanetario y observaciones únicas de Venus, incluyendo la primera imagen completa de su anillo de polvo orbital.
El nuevo acercamiento de la Parker al Sol, el primero de muchos a esta distancia, abre una oportunidad única para realizar mediciones científicas sin precedentes, con el potencial de transformar nuestra comprensión del astro rey.
Un hito histórico en la exploración del Sol
«Volar tan cerca del Sol marca un momento trascendental en nuestra misión de explorar una estrella —afirma Nicky Fox, directora de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, en una nota de prensa de la agencia espacial. Y añade—: Al investigar el Sol de cerca, podemos entender mejor su influencia en todo el Sistema Solar, incluído su impacto en la tecnología que utilizamos a diario en la Tierra y en el espacio»
En palabras de Fox, «este conocimiento nos ayudará a comprender cómo funcionan las estrellas en el universo y apoyará nuestra búsqueda de mundos habitables más allá de nuestro planeta».
La Parker aprovechó siete sobrevuelos de Venus para ajustar su trayectoria y acercarse progresivamente al Sol. Tras su último sobrevuelo de Venus el 6 de noviembre de 2024, alcanzó una órbita ideal que le permite aproximarse al Sol cada tres meses, lo suficiente para estudiar sus procesos sin sucumbir al intenso calor y radiación. Permanecerá en esta órbita durante el resto de su misión principal.
“Esta misión está desafiando uno de los entornos más extremos del espacio y superando todas las expectativas.”
Cerca del Sol, la nave depende de un sofisticado escudo térmico de espuma de carbono que soporta temperaturas de hasta 1.426 °C, mientras protege los instrumentos manteniéndolos a temperatura ambiente. Este escudo es esencial para resistir las condiciones extremas de la corona solar, donde las temperaturas pueden superar los 550.000 ºC.
«Resulta impresionante haber desarrollado una nave espacial capaz de llegar tan cerca del Sol —dice John Wirzburger, ingeniero de sistemas de la misión. Y añade—: Este logro es el resultado de décadas de avances tecnológicos y esfuerzo en la comunidad científica».
Aunque hasta ahora la sonda solo ha confirmado su seguridad, pronto estará en una posición para transmitir los datos recopilados durante este último acercamiento al Sol.
"Los datos que recibiremos nos brindarán una perspectiva fresca sobre un lugar al que la humanidad nunca ha llegado — afirma Joe Westlake, director de la División de Heliofísica de la NASA. Y añade—: Este logro es un testimonio del ingenio humano».
La sonda Parker Solar Probe continuará sus acercamientos al Sol en 2025, con pasos planificados para el 22 de marzo y el 19 de junio, avanzando así en nuestra búsqueda por desentrañar los secretos más profundos de nuestra estrella. ▪️
Información facilitada por la NASA