¿El café y el té previenen el cáncer?

El análisis conjunto de numerosos estudios sugiere un posible efecto protector de estas infusiones frente al cáncer de cabeza y cuello.

Por Enrique Coperías

Un análisis reciente de datos procedentes de más de una docena de estudios ha revelado una asociación entre el consumo de café y té y un menor riesgo de desarrollar cáncer de cabeza y cuello, incluidos los cánceres de boca y garganta. Estos hallazgos han sido publicados en línea por Wiley en CANCER, una prestigiosa revista científica vinculada a la Sociedad Norteamericana del Cáncer.

El consumo moderado de café y té se asocia con diversos beneficios para la salud. En el caso del café, se ha vinculado con una menor incidencia de enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer y el párkinson, gracias a sus antioxidantes y a la cafeína. También puede reducir el riesgo de padecer diabetes de tipo 2, mejorar el metabolismo, favorecer la salud del hígado y prevenir ciertos tipos de cáncer, como el de hígado y colorrectal. Además, contribuye a la protección cardiovascular al disminuir el riesgo de insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares.

Por su parte, el té, especialmente el verde, es rico en antioxidantes que combaten el estrés oxidativo y protegen las células. Se relaciona con una mejor salud cardiovascular, menor riesgo de cáncer, como los de mama, colon y próstata, y un efecto positivo en el control del peso. También mejora la función cognitiva, reduce el estrés, gracias a la L-teanina, y fortalece el sistema inmunológico.

Entre tres y cinco tazas al día

Consumir ambas bebidas en cantidades moderadas, entre tres y cinco tazas al día, permite maximizar sus beneficios, siempre considerando las necesidades y tolerancias individuales. Eso sí, es importante evitar el exceso de azúcar o aditivos para mantener sus propiedades saludables.

El nuevo estudio se ha centrado exclusivamente en la relación entre el cáncer de cabeza y cuello y el consumo de té y café. El cáncer de cabeza y cuello ocupa el séptimo lugar entre los tumores malignos más comunes a nivel mundial, y su incidencia está en aumento en países de ingresos bajos y medios. Aunque numerosos estudios han explorado la relación entre el consumo de café o té y el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer, los resultados han sido en gran medida inconsistentes.

Para arrojar luz sobre esta cuestión, los investigadores analizaron los datos de catorce estudios realizados por científicos asociados al Consorcio Internacional de Epidemiología del Cáncer de Cabeza y Cuello, una colaboración global entre equipos de investigación. Los participantes completaron cuestionarios detallados sobre su consumo de café con cafeína, café descafeinado y té, y especificaron la frecuencia en tazas por día, semana, mes o año.

Con y sin cafeína

Un análisis de datos, que incluyó a 9.548 pacientes con cáncer de cabeza y cuello y 15.783 individuos sin la enfermedad, reveló resultados significativos sobre el impacto del consumo de café y té. En comparación con quienes no consumían café, las personas que bebían más de cuatro tazas de café con cafeína al día presentaban un 17% menos de probabilidades de desarrollar cáncer de cabeza y cuello en general, un 30% menos de cáncer de cavidad oral y un 22% menos de cáncer de garganta.

Además, el consumo de tres a cuatro tazas diarias de café con cafeína se asoció con una reducción del 41% en el riesgo de cáncer de hipofaringe, un tipo de cáncer que se manifiesta en la parte inferior de la garganta.

El café descafeinado también mostró beneficios, vinculándose con un 25% menos de probabilidades de cáncer de cavidad oral.

El té, con moderación

Por otro lado, el consumo de té se relacionó con una disminución del 29% en el riesgo de cáncer de hipofaringe. Beber hasta una taza de té al día se asoció con una reducción del 9% en el riesgo general de cáncer de cabeza y cuello, y un 27% menos de probabilidades de desarrollar cáncer de hipofaringe. Sin embargo, el consumo de más de una taza diaria de té se asoció con un aumento del 38% en el riesgo de cáncer de laringe.

«Si bien investigaciones previas han explorado la relación entre el consumo de café y té y la reducción del riesgo de cáncer, este estudio destaca sus efectos específicos en los distintos subtipos de cáncer de cabeza y cuello, incluida la observación de que incluso el café descafeinado muestra un impacto positivo —señala la doctora Yuan-Chin Amy Lee, autora principal del estudio e investigadora en el Instituto Oncológico Huntsman y la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah (Estados Unidos).

En palabras de Amy Lee, «los hábitos de consumo de café y té son complejos, y estos hallazgos subrayan la necesidad de recopilar más datos y realizar estudios adicionales para comprender mejor el papel que estas bebidas podrían desempeñar en la prevención del cáncer». ▪️

  • Información facilitada por Wiley

  • Fuente: Timothy Nguyen, Alzina Koric, Chun-Pin Chang, Christine Barul, Loredana Radoi, Diego Serraino, Mark P. Purdue, Karl T. Kelsey, Michael D. McClean, Eva Negri, Valeria Edefonti, Kirsten Moysich Zuo-Feng Zhang, Hal Morgenstern, Fabio Levi, Thomas L. Vaughan, Carlo La Vecchia, Werner Garavello, Richard B. Hayes, Simone Benhamou, Stimson P. Schantz, Guo-Pei Yu, Hermann Brenner, Shu-Chun Chuang, Paolo Boffetta, Mia Hashibe, and Yuan-Chin Amy Lee. Coffee and Tea Consumption and the Risk of Head and Neck Cancer: An Updated Pooled Analysis in the International Head and Neck Cancer Epidemiology Consortium. CANCER (2024). DOI: https://doi.org/10.1002/cncr.35620

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